Sobre mí
Una Experiencia Corporal
Desde niño, el cuerpo ocupó un lugar de muchísima importancia en mi vida. La práctica de distintos deportes sostenida a lo largo de mi infancia y adolescencia me permitieron desarrollar habilidades físicas que me generaban mucho placer.

Esto se profundizó cuando comencé a estudiar teatro, primero como hobby y luego para ser docente. Una nueva etapa comenzó al descubrir que el cuerpo podía ser un medio de comunicación, de expresión. Un cuerpo presente en escena requería un trabajo particular, una consciencia distinta a la del deporte. El conocimiento sobre el teatro antropológico me deslumbró en este sentido.
Luego la danza enriqueció aún más este camino, trabajando intensamente durante 4 años en una compañía profesional de danza contemporánea en argentina. Allí pude ahondar mi experiencia y mi conocimiento corporal sumando el estudio teórico sobre el cuerpo para su mejor comprensión.
A lo largo de este período comenzaron a surgir dudas, preguntas, acerca del bienestar, el cuidado del cuerpo, el cuidado de la mente. La danza me facilitó el camino hacia aquellos interrogantes y un mundo nuevo se abrió, apareciendo prácticas y técnicas corporales que hoy son parte de mi hacer cotidiano.
El Yoga
Con un libro comencé a practicar yoga, haciendo las posturas en una habitación de mi casa, por la tarde. Me auto corregía, mantenía la postura unos minutos y luego de media hora de práctica terminaba con respiraciones profundas para relajarme. Años más tarde, siendo ya bailarín, la práctica de yoga se hizo constante, antes de comenzar la clase de danza, concurriendo a un estudio de yoga o en casa antes de dormir.
La rutina constante desencadenó un cariño especial con el yoga que me llevó a profundizar más en el estudio de la filosofía y las asanas. Luego de estudiar durante un año y medio, me convertí en instructor. Esto produjo un cambio sustancial en mi práctica y mi visión del yoga. Desde entonces tengo la posibilidad de compartir con otras personas lo aprendido, junto a aquellas preguntas que me motivan desde el principio.

El Masaje
El masaje es la continuidad lógica para mí, de aquel camino emprendido hace ya muchos años. La primer técnica de masaje que me atrapó fue el masaje tailandés. Una técnica en la que pude ir desarrollando de a poco mi personalidad, utilizando elementos aprendidos en el yoga, como la meditación que me permitieron profundizar en la observación de la persona y trabajar en pos de su beneficio.
El paso del tiempo y la dedicación casi exclusiva al masaje me llevaron a seguir formándome en técnicas diversas tales como el masaje profundo, el masaje relajante y el masaje deportivo.
Hoy tengo la posibilidad de dedicarme casi a tiempo completo al masaje, ofreciendo un servicio que favorece el bienestar de las personas.
Mi foco y observación han evolucionado en el sentido de entender cada vez mejor las necesidades de mis clientes y poder ser más preciso a la hora del masaje.
Ya sea una persona que trabaje muchas horas al día, una madre que carga a su niño o un deportista con una carga física elevada, es muy gratificante para mí, poder ayudarlos a sentirse mejor.
