Yoga
A lo largo de los años, he podido practicar y enseñar distintos tipos de Yoga gracias a lo cual, he diversificado mis conocimientos y esto me permite hoy adaptar las clases a los ritmos y necesidades particulares de las personas. Guiando clases muy intensas y fluidas hasta clases más lentas y sostenidas. Pero no es solamente la práctica del yoga lo que da sustento a las clases, la integración de elementos aprendidos en otras experiencias corporales tales como el entrenamiento de alto rendimiento o mi experiencia como bailarín se suman como soporte y fuente de inspiración y conocimiento.
Un claro ejemplo de lo nombrado anteriormente es la aplicación en la práctica de Yoga de los conceptos básicos del Streching Global Activo®, que ayudan a comprender desde una mirada global y saludable, la manera de elongar nuestro cuerpo, sin lastimarlo y volviéndolo día a día más flexible.
Un punto de vital importancia sobre las clases, y que no quiero dejar de nombrar es el trabajo sobre la respiración. Durante las prácticas se sostiene el trabajo consciente de la respiración como soporte de las posturas o como eje central del ejercicio. Los pranayamas y otros ejercicios respiratorios, contribuyen a la concientización y flexibilización de todo nuestro sistema respiratorio, muscular y esquelético. Sin lugar a dudas la respiración también contribuye a mantener nuestra mente más serena y enfocada, pudiendo a lo largo del tiempo y con la práctica continuada reducir los niveles de estrés y ansiedad. Es por todo esto que los utilizo como herramienta de manera regular.

El objetivo de las clases es volcar todos estos conocimientos a una práctica consciente del yoga, donde cada quien, con sus necesidades y posibilidades, pueda adquirir nuevas herramientas para aprender y generar pautas de movimiento más saludables.

